A los que realizan el Camino Ingles se les conoce como los peregrinos navegantes del Norte de Europa.
A lo largo de los tiempos, peregrinos de países tan lejanos como los países escandinavos, Inglaterra, Escocia e Irlanda navegaban hacia las costas gallegas para llegar a la tumba de Santiago. Al llegar a los puertos de Viverio, Ribadeo, Ferrol y A Coruña empezaban a caminar dirección a Santiago de Compostela.